Casa Mas i Roger
c. Monturiol, 10 /plaça de la Palmera c. Caamaño
Figueres
1910

Arquitecto
Josep AZEMAR i PONT

Vivienda, bajos comerciales

Edificio en una situación urbana privilegiada, de planta baja, dos pisos y buhardilla, en una parcela aproximadamente cuadrada con fachada a dos calles y a una plaza, lo que permite construir una gran casa con tres fachadas. El pintor Salvador Dalí, nacido en el núm. 6 de la misma calle Monturiol, vivió en esta casa y desde ella pintó algunos de sus cuadros. Este edificio es uno de los mejores del arquitecto Josep Azemar, correspondiente a su etapa de madurez, donde aparece plenamente desarrollado su lenguaje personal tanto constructivo como decorativo a partir de un cuidadoso uso de materiales y texturas: madera, hierro, ladrillo, cerámica y piedra. Podemos incluirlo en un Modernisme que se interesa por los volúmenes, por la expresividad formal de las técnicas constructivas, de los materiales sin revestir, por el contraste cromático y de texturas, por el diseño de los detalles. Así, hay que mencionar el uso de la piedra de Figueres en el zócalo, los marcos de las aberturas, incluyendo un sillar sin desbastar a modo de capitel, los aristones, la imposta de la planta primera, así como en algunos otros detalles. También, el uso del ladrillo en las cornisas superiores, la cerámica como remate del edificio y encima de las ventanas, bajo la losa del balcón corrido y en el alero. Destaca sobre todo el tratamiento muy cuidado y personal de la piedra, el tratamiento del zócalo en relación a las ventanas de la planta baja –que también se observa en otras obras de este autor- así como el perfil que da al remate del edificio y al sobredintel de las ventanas superiores. Hay que mencionar también las barandillas de hierro forjado con decoración floral de los balcones y de la terraza, el aprovechamiento de los bajantes de la cubierta en la composición de una de las fachadas, así como la tribuna, con vidrieras de motivos florales. Respecto la composición general y la volumetría, hay que decir que las dos fachadas laterales –por llamarlas de algún modo- presentan una composición más bien plana, a excepción de la tribuna en una de ellas, con un cuerpo central con alero y dos cuerpos laterales un poco más altos, con un aire en cierto modo tradicional, con aspecto de casa solariega; en cambio, la fachada central, la que da a la plaza y goza de mejores visuales tanto desde ella como hacia ella, presenta una volumetría más compleja. En la planta primera se encuentra una terraza con unos cuerpos auxiliares en las esquinas y un balcón corrido en el segundo piso de la fachada, que ha quedado retrasada. Una organización de este tipo es frecuente en fachadas traseras a patios, aquí Josep Azemar sabe convertirla en la fachada principal, con lo que la casa adquiere una volumetría particular, se convierte realmente en un objeto tridimensional y adquiere mucho mayor interés, aunque esta visión volumétrica sorprende un poco al compararla con la visión de las más convencionales fachadas laterales.


Bien Cultural de Interés Local (P.E.P. del catálogo de edificios de Figueres)