Matadero municipal
plaza de l'Escorxador
Figueres
1904-1907

Arquitecto
Josep AZEMAR i PONT

1907 : Matadero
2003 : Archivo, equipamiento socio-cultural

Es una de las obras más destacadas de Azemar, junto con la casa Mas i Roger y la casa Salleras. Este edificio sustituyó al anterior matadero, situado en el mismo lugar y del que se aprovecharon algunos muros, para obtener una instalación más grande, para una población que estaba creciendo, y adaptado a las modernas exigencias de higiene y comodidad, preocupaciones muy de la época. Se trata de un edificio organizado a partir de una serie de naves yuxtapuestas, que establecen entre ellas una jerarquía de composición alrededor de dos núcleos –esto responde a necesidades funcionales, como se verá más adelante-. Es un edificio de ladrillo revocado o visto y mampostería, con zócalos y marcos de aberturas de piedra desbastada; pilares interiores de hierro fundido; entramados y armazones de cubierta de madera, aunque se utiliza el hierro para las luces más grandes. La fuerza expresiva del edificio se basa, además de en la composición de las naves ya apuntada, en los materiales, sus texturas y policromías: el ladrillo, la piedra y la cerámica, sobre todo las tejas vidriadas. La memoria del proyecto es muy ilustrativa, por lo cual se reproducen algunos fragmentos: “Entre las varias atenciones en que debía fijar su atención nuestro M.I. (Muy Ilustre) Ayuntamiento, fijose con acertado criterio en lo que es el Matadero público de Figueras, y como sea que sus condiciones, desfavorablemente influídas por los cambios que ha experimentado la urbanización en sus vías colindantes, afectando síntomas de una ruina más o menos inmediata en alguno de sus elementos, de una capacidad insuficiente para las necesidades de la ciudad y falto de luz y ventilación, con una distribución de planta no ordenada a un principio general, determinó acudir a su estudio para ponerlo en las condiciones requeridas.” “Fuimos encargados de la resolución del problema, siendo nuestro primer acto ponernos en relación con el Director técnico del mismo Don Juan Arderius, que a sus conocimientos científicos e ilustración, reúne el conocimiento práctico que le ha proporcionado el ejercicio en una u otra forma, del referido cargo durante muchos años, del funcionamiento de aquel establecimiento.” “Planta. Dentro de los límites que nos imponían el solar por lo demás irregular en su conjunto y la existencia de muros existentes cuyo valor económico no podíamos despreciar en absoluto, (…), se ha buscado darle el mayor ámbito estableciendo un primer centro destinado a lo que llamaremos Matadero general, destinado al sacrificio de bueyes y carneros, cuyo servicio además de ser el más importante, es de funcionamiento permanente, y un segundo centro destinado a Matadero de cerdos, el cual si bien de importancia suma su funcionamiento es sólo temporal. Uno y otro centro aunque con independencia completa se relacionan y unifican para los servicios de Inspección y administración hasta quedar unificados, mediante los pabellones intermedios en que estos servicios se prestan, juntamente con las operaciones secundarias y derivadas de las generales a cada caso. Frente el Matadero general se ha situado un anchuroso pórtico, para en él practicar cómodamente y al abrigo de las contingencias del tiempo, las operaciones de entrada y salida de las carnes.” Éste es el edificio que ha llegado hasta nosotros. Cuando funcionaba como matadero, estaba rodeado de una verja que separaba el recinto del matadero, con sus patios, establos, corrales y demás dependencias anejas, de la vía pública. Sigue diciendo la memoria del Proyecto: “En los alzados se ha buscado fueses manifestación fiel e ingenua de la planta antes descrita, acusando la importancia relativa de cada cuerpo y el servicio especial que debe prestar.” “Decoración sobria y sencilla es la que se ha elegido, según requiere el especial destino del edificio y aún en ella se ha buscado reflejara la materialidad constructiva y el carácter de limpieza y permanencia que debe revestir; de aquí el uso de fábrica vista de ladrillo y barnizados aun en las cubiertas, si bien razones de economía hayan moderado su empleo.” “El material de cubierta será la teja árabe del país por lo racional de su empleo, su indefinida duración y relativa economía, si bien para quitar el efecto de monotonía y pesadez de los grandes tejados, se interpolan un 25% de tejas cobijas barnizadas, así como la de caballete y canales tortugas.” “Se ha restringido la piedra y empleado en la forma más basta que el caso ha permitido, usándola únicamente en aquellos detalles secundarios que era muy conveniente o imprescindible, como zócalos, umbrales, salmeces, claves, bases de columnas de fundición y el escudo de Figueras.” Entre las dependencias anejas que aparecen en los planos, cabe mencionar una torre, no realizada, para observaciones meteorológicas, que estaría a cargo del Director técnico. Como se ve, razones de higiene y economía subyacen en las intenciones del proyecto. Azemar les sabe sacar partido. Y así, detalles como cornisas, la escasa piedra situada en puntos relevantes, el juego de volúmenes, muestran todo su poder expresivo, junto con las tejas vidriadas y los elementos cerámicos. Estas características del uso desnudo de los materiales, una gran austeridad, sinceridad constructiva y racionalidad, son características que se encuentran en muchos edificios industriales de esa época, configurando una tipología específica. Con el tiempo, el porche se convirtió en el espacio cerrado que conocemos hoy. Después del traslado del matadero a otro lugar, se instalaron allí varias dependencias asociadas al mercado, como las pescaderías. Finalmente, el reconocimiento del interés arquitectónico del edificio, llevó a adecuar la parte del matadero de cerdos y administrativa para Archivo Comarcal, mediante proyecto del arquitecto Jordi Casadevall. Sin embargo, sigue sin resolverse el dar un uso global a todo el edificio: la gran nave central se destina a usos esporádicos como exposiciones, representaciones teatrales, etc., y últimamente sirve de sala de ensayos para los “castellers”, mientras que la nave más a la derecha sigue conservando su uso de pescadería. Rehabilitación : Jordi CASADEVALL i DALMAU (1988)


Bien Cultural de Interés Local (P.E.P. del catálogo de edificios de Figueres)