Teatro cine Jardí
plaza Josep Pla
Figueres
1914

Arquitecto
Llorenç ROS i COSTA

1914 : Cine
2003 : Teatro

Este edificio, actual teatro municipal, fue concebido como cine, en los inicios del mismo. Se trataba del Cine Teatro Jardín, “destinado a representaciones cinematográficas, con escenario para números de los llamados atracciones y aún para representaciones teatrales, de no gran aparato escénico”. Su promotor fue Pau Pagès Lloveras, propietario de una de las centrales hidroeléctricas que proporcionaban electricidad a la ciudad, y que quiso construir un edificio destinado a un uso “moderno” y con comodidades como la luz eléctrica, y que justamente era la competencia de otro cine situado muy cerca, propiedad del otro empresario hidroeléctrico de la ciudad. El edificio estaba situado en medio de una antigua huerta que había quedado dentro de la ciudad, y que entonces servía como lugar de esparcimiento ciudadano. Se accedía a él por calles estrechas que confluían en uno de los extremos. El resto del espacio era un recinto cerrado, un gran interior de manzana, donde dan todavía las traseras y patios de las casas. Este espacio sufrió diversas transformaciones a lo largo del pasado siglo. Actualmente consiste en una plaza pavimentada delante del teatro, como zona de acceso, y un parque en la parte lateral. La mole de este edificio y su situación en este espacio peculiar configuran el mismo y lo dividen en diferentes zonas de distinto carácter. A diferencia del cine vecino, la Sala Edison, que se oculta en un interior de manzana y sólo tiene presencia en la calle por el acceso y el vestíbulo, el Jardí quiso ser un gran edificio representativo. El Cine Teatro Jardín, aún sin mantener la tipología de teatros a la italiana, sino una disposición interior más adecuada a un cine según modelos que se estaban utilizando por entonces en Europa -a pesar de conservar ciertos aspectos de aquéllos como los palcos-, en sus espacios de acceso, vestíbulos, zonas de descanso, etc., sí que seguía la tipología desarrollada alrededor de los teatros a la italiana del s. XIX: fachada principal con balcón corrido que concentra todo el interés arquitectónico y decorativo; resto de las fachadas mucho más simples, aún siendo un edificio visto por tres de sus lados; decoración de la fachada alusiva al mundo de las artes escénicas –no debía existir todavía una iconografía propia de los cines-; antevestíbulo, vestíbulo, escalinatas, foyer encima del vestíbulo, pasillo de acceso a la sala perimetral al edificio, por el cual se accede a los palcos, espacios todos ellos con un tratamiento noble. También hay que destacar que toma de la tipología teatral del s. XIX la diferenciación volumétrica exterior, según la funcionalidad interior. Por otro lado, en este edificio con cabida para 1784 personas, siguiendo las normas que se habían ido dictando para los edificios destinados a espectáculos públicos, una de las prioridades es la comodidad de los espectadores y la fácil salida del público. Se utilizan los medios técnicos más avanzados del momento: cimientos de hormigón, estructura de pilares de hierro laminado y muros de carga de ladrillo, techos con forjado de viguetas de hierro y bovedillas de ladrillo y cemento, tejado de fibrocemento ondulado –material nuevo entonces muy utilizado en cubiertas de grandes luces-, e instalaciones como una cortina de agua en la embocadura del escenario como medida de seguridad contra incendios, y finalmente, luz eléctrica. Se trata pues de un edificio que partiendo de la tipología teatral perfectamente definida del siglo XIX, introduciéndole algunos cambios que ya se estaban ensayando en otras partes, dándole un uso preferente de cine –ya existía en la ciudad un teatro municipal, el actual Museo Dalí-, se sitúa entre el Modernisme de influencia vienesa o escocesa y el Noucentisme, no por la tipología, sino por los elementos decorativos de la fachada: en concreto, el carácter modernista se lo dan las cúpulas recubiertas de cerámica en trencadís, los elementos de remate –una especie de flor-, la cerámica polícroma y las carpinterías –que recuerdan la escuela de Glasgow-. Concretando un poco más, hay que decir que el efecto decorativo de la fachada principal se basa en la combinación de un fondo revocado en un color neutro sobre el cual resaltan los elementos singulares según una concepción clásica, concretamente barroca, -el barroco fue muy empleado en teatros y también tuvo influencia en cierto Modernisme y en el Noucentisme-, en otro tono: aristones, balcón corrido, elementos a modo de capiteles, frisos de remate, cornisas, elementos de remate y elementos decorativos. Destacan los elementos cerámicos: paneles geométricos de azulejos y paneles figurativos en mosaico que representan una lira -elemento tradicionalmente asociado al teatro-, un dragón -animal frecuente en la iconografía catalana de la época de la Renaixença, ligado a la leyenda de San Jorge, patrón de Cataluña-, y un jarrón con flores; y finalmente la carpintería con su característico despiece en color blanco, que es uno de los elementos más característicos y que confiere más personalidad al edificio, junto con las cúpulas recubiertas de “trencadís” cerámico de color azul y blanco. Fue rehabilitado en la década de 1980 y convertido en Teatro Municipal, en un momento en que los cines habían perdido su carácter de edifico emblemático de un determinado momento histórico y, por el contrario, de resurgimiento del teatro y de rehabilitación del rico patrimonio arquitectónico teatral existentes en el país.


Bien Cultural de Interés Local (P.E.P. del catálogo de edificios de Figueres)