Casa y almacén Hijos de Jaume Serra
c. València, 44
Camprodon
1911

Arquitecto
Josep RENOM i COSTA

1911 : Vivienda, almacén
2003 : Vivienda, bajos comerciales

Edificio situado en una esquina entre una de las calles principales –aunque bastante estrecha- y un callejón que conduce a un río que cruza la población. Por la parte posterior, el edificio da al río, de manera que se puede decir que tiene tres fachadas. Es una construcción de semisótano, planta baja y planta piso. El semisótano aparece en la fachada sobre el río. Llega hasta el cauce del mismo, formando un basamento sobre el que se encuentra una terraza a la altura de la planta baja respecto la calle, de manera que el cuerpo del edificio se aparta del cauce, cosa que no hacen el resto de casas vecinas. Es un edificio con las fachadas principal y posterior de composición básicamente simétrica, tripartita –central y laterales-, aunque con elementos que distorsionan esta simetría. Así, la puerta de entrada se encuentra en un lateral y encima de la terraza posterior aparece todavía otra terraza a la altura del primer piso, a lo largo de la medianera vista que se forma con la casa vecina, y que sirve también para minimizar el impacto visual de dicha medianera. Este edificio pertenece al grupo de edificios modernistas que potencian sobre todo el valor de los materiales como efecto decorativo, y concretamente la piedra, como los de Ripoll. Así, los muros exteriores muestran enteramente los paramentos de mampostería con juntas rehundidas, como si fuera piedra en seco, buscando un determinado efecto decorativo. Esta piedra contrasta con la que se emplea para los marcos de las aberturas y losas de balcones, de color un poco más claro, y acercándose a lo que serían jambas y dinteles monolíticos, aunque no sean exactamente así. O sea, se puede decir que el edificio busca crear un efecto rústico, “primitivista”. Además de lo ya dicho, hay que destacar una serie de elementos de influencia modernista que, de forma bastante contenida, se encuentran en diversos lugares del edificio. En la fachada principal, se encuentran tres balcones, de formas curvas, con barandillas de hierro forjado abombadas en los laterales y acompañadas de elementos decorativos de remate en el central. Hay que destacar también la ventana con dintel circular partida en una serie de aberturas verticales y el friso de cerámica vidriada verde con relieve de botones que recorre esta fachada y la lateral, constituyendo el único toque de color del edificio. En la fachada posterior destaca el cuerpo saliente ligeramente abombado, con un remate circular que sobresale del resto de la línea de cubierta; las rejas y barandillas de hierro forjado, a base de platabandas con volutas y elementos florales conseguidos con botones de plancha de hierro, y de barrotes en espiral terminados en espirales cuadradas. En esta fachada aparecen algunas aberturas ovaladas de influencia barroca. Para acabar, hay que hacer notar que el semisótano tiene los marcos de ventanas y la cornisa de ladrillo visto, que añade un leve tono rojizo al conjunto, siempre potenciando el efecto decorativo de los materiales; y que llaman la atención unos curiosos desagües de piedra labrada.