Sant Miquel de la Roqueta
c. Indústria
Ripoll
1912

Arquitecto
Joan RUBIÓ i BELLVER

Capilla

Pequeña capilla inicialmente en las afueras de Ripoll y hoy dentro del casco urbano, en la ladera de una colina. Su autor, Joan Rubió, fue colaborador de Gaudí, la influencia del cual se nota en el tratamiento de los materiales, en este caso, la piedra. En este edificio, como en otros del mismo arquitecto, vemos un interés por las formas cilíndricas y las cúpulas alrededor de plantas centrales. Aquí se ve una influencia de la arquitectura bizantina y oriental en la composición de volúmenes y la organización en planta, más allá de efectos decorativos. Aunque la capilla combina esta organización central con otra más longitudinal propia de los edificios religiosos occidentales. Se puede calificar esta capilla de pequeña obra maestra por su volumetría muy cuidada y compleja, a pesar de su pequeño tamaño. Exteriormente está hecha en un solo material: la piedra, tanto los muros como la cubierta, y también diversos muretes que completan el recinto, y que forman un todo orgánico con el edificio. Se trata de una piedra tratada con un aparejo rústico de efectos cuidadosamente buscados –como la casa del doctor Bonada-, de influencias gaudinianas. El efecto decorativo se basa, pues, en la expresividad del material de construcción. Únicamente se usa también el hierro forjado en puertas y ventanas, y a modo de reja sobre los muretes del recinto.